
El filtro autolimpiante Dido se coloca al a entrada de agua potable de la casa. El objetivo es eliminar los cuerpos extraños en el agua como la grava, las escamas de metal, el mucílago, el óxido, etc.
La eliminación de las partículas en suspensión menores a 2mm es fundamental en el tratamiento del agua doméstica. De hecho, los sistemas de agua pueden estar sujetos a problemas cuando hay impurezas presentes, como la obstrucción de los reguladores de presión y los daños que a largo plazo pueden ser extremadamente críticos y costosos. La filtración es tanto más esencial cuanto más sofisticados son los equipos instalados como calderas, descalcificadores, ósmosis, dispensadores de agua... Estos dispositivos pueden definirse como "filtros de protección" y, por tanto, están diseñados para este fin, por lo que no son adecuados para filtrar agua que contenga grandes cantidades de cal, arena u otros materiales. En estos casos, debe ser colocado previamente al filtro Dido un sistema de filtración de partículas más gruesas.
Características Técnicas
El agua que entra en el filtro sigue un recorrido obligatorio que la lleva a atravesar la malla del elemento filtrante, consistente en una red de acero inoxidable AISI 304, fluyendo desde el exterior hacia el interior. De este modo, las partículas con dimensiones superiores al grado de filtración de la malla se detendrán, se acumularán en el fondo del filtro o quedarán bloqueadas en la superficie externa del elemento filtrante. Las partículas previamente detenidas se eliminarán abriendo el desagüe inferior. PARA GARANTIZAR UN FUNCIONAMIENTO EFICAZ, EL CARTUCHO DEL FILTRO DEBE LIMPIARSE PERIÓDICAMENTE Y SUSTITUIRSE AL MENOS UNA VEZ AL AÑO.